Calendario

Agosto. 2012
LunMarMierJueVierSabDom
 << <Avr 2019> >>
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

Anuncio

¿Quién está en línea?

Miembro: 0
Visitantes: 2

rss Sindicación

Anuncio de los artículos posteados en: Agosto. 2012

29 Agos 2012 
Julio Florencio Cortázar Descotte cumple 98 años de eterno resplandor sobre decenas de libros que disfrutamos desde que pegamos el ojo en la primera sílaba. Los cumple en el estertor de una literatura vaga, y muy caída de brillantez en estos tiempos, sin embargo su vasta obra nos ha legado una de los tesoros más extraordinarios de la literatura castellana que admiramos, y que hace que olvidemos la mediocridad de tanta falsa biblioteca.

Julio fue parte esencial del éxito del boom latinoamericano, amante del jazz, cuentista nato que descubre admiración mientras escribe y mientras lo leemos, y un escritor de vanguardia que enaltece los libros de la literatura americana, poeta por antonomasia, quien junto a Borges logró amasar el dúo dinámico que Argentina necesitó para encabezar las letras en esta parte del continente.

Una rara enfermedad que lo acogió de niño le permitió entregarse a los brazos de lo libros más solícitos de aquellos tiempos, libros de todas partes del mundo, pues su padre era diplomático y eso lo llevó a consolidar una alma cosmopolita que abriría paso a su imaginación, una imaginación explícita y llana que le valió liderar los cuentos de la región, con prosa inteligente, acertada, sorpresiva y con finales inesperados que solo Horacio Quiroga había ensayado hasta entonces en esta parte del mundo.

Siendo opositor al peronismo escribe su primer cuento “Bruja”, la cual es publicada en la revista Correo Literario, después de ello, los libros sublevantes de tan apasionada pluma brotarían del intelecto humano y acucioso de su genialidad.

“La otra orilla” sería su primer libro de cuentos, peo es con “Bestiario”, publicado en 1951 que adquiere notoriedad con cuentos como “La casa tomada”, aquel relato fresco y a la vez tenebroso por saber quién o qué habita la casa y que poco a poco van desalojando con paciencia y sutileza a los hermanos, toda una joya literaria. Allí también aparece “Carta a una señorita en Paris”, “Ómnibus”, “Circe” y hasta la propia Bestiario, el signo elegante de una fiera en casa hacienda que escapa y atemoriza a todo lo que la habitan, sin duda, el rostro del suspenso en su máximo esplendor en un cuento corto poco común en Latinoamérica.

En el año 1956 aparece “Final del juego”, dividido en tres partes sublimes, en donde sobresalen para este humilde lector tres cuentos revolucionarios, innovadores y radiantes de una gramática inusual para narrar y efusiva en intelecto y rapidez para colmar al lector de principio a fin: “Continuidad en el parque”, aquel hombre que desesperado llega cada noche a su libro por lograr encontrar el final de la novela que lee y al encontrarse con sus propias circunstancias sentado en el mismo sillón verde gris que va leyendo y con su verdugo subiendo las escaleras tras su espalda, es de antología, mítico y sarcástico al mismo tiempo. En el relato “No se culpe a Nadie”, sobreexpone la simbología y la manera absurda de cómo una persona se queda encerrada y enredada en el cuello de la chompa, para protagonizar un enorme y largo cuento que solo descifra y va contando los pormenores de éste por zafarse de aquella chompa que se vuelve peligrosa al encontrarse frente a las escaleras de su casa, todo un himno literario de oportunidades para describir la corporeidad como palabra y como comunicación con el lector en sintonizado ritmo que atrae de principio a fin. Finalmente “La noche boca arriba”, un suculento encuentro con la realidad y la ficción que va captando al lector sin una pizca de desatención, usando el común flashback y la analepsis para entender que el personaje principal somnoliento por un accidente de motocicleta que sueña una eterna pesadilla en ser la victima de un sacrificio azteca, pero va regresando a la realidad de poco en poco, hasta que al llegar al punto de sacrificio entiende que la realidad es la pesadilla y que su sueño es el accidente de moto actual. Sin duda uno de los mejores cuentos que he leído en mi vida, el cual causa un efecto natural de sentimientos encontrados al terminar de leer algún libro de Cortázar.

Tardaríamos hojas de hojas evocando y describiendo cada concepto y cada símbolo de sus libros y de sus cuentos maravillosos, lo cual evitaría su lectura en usted, afable lector, con lo cual vamos a dejarlo allí. Para curiosidad de los que todavía no han tenido el privilegio de leerlo.

Luego vendrían “La armas secretas”, “Historia de cronopios y famas”, “Todos los fuegos, el fuego”, “La vuelta al día en ochenta mundos”, “Los Premios”, “Rayuela”, ésta última una de las más grandes novelas del siglo XX y que ayudó a fortalecer el boom en nuestra región y la simpatía del mundo hacia nuestra literatura. También podemos nombrar “Octaedro”, “Deshoras”, “El perseguidor”, “62 modelo para armar”, y tantos más.

Julio nos merece solo admiración, un revolucionario de las letras como ya dijimos, y que como tantos escritores tiene códigos y temas constantes a los que recurre siempre en su obra; el box, el jazz, los sueños, las bestias, y sobre todo los personajes míticos que nunca aparecen, se superponen y se alucinan mientras uno lee, pero que Cortázar nunca los nombra, son tácitos, están allí discurriendo entre los personajes con el mismo protagonismo de aquellos inclusive, pero que nunca son descritos en nombres, solo en conceptos e insinuaciones. Eso deriva a un Cortázar que traspasa la genialidad.

Admirador de la revolución cubana como casi todos los escritores de su época, crítico hasta el desdén, didáctico y soberbio por ratos, educador de polendas, músico empedernido, enjundioso y acucioso hasta el extremo. 

Se casó dos veces y la muerte de su última esposa la canadiense Carol Dunlop en 1982 le causó una grande depresión, lo que llevó a su muerte en 1984, precisamente un 12 de febrero victima de la hasta ese entonces insondable leucemia.

Julio Cortázar sigue vivo, está en cada frase que dejó, en cada palabra inteligente, en cada libro suyo que renace en el corazón de los que crecimos con él, admirando su obra, y la literatura que nos envuelve cada noche en sueños furtivos que vuelan por allí esperando obtener la fama y la admiración que solo algunos pueden tener con justicia, como él por ejemplo.

Admin · 721 vistas · 1 comentario
Categorías: LITERATURA
24 Agos 2012 


  No existe en la historia de la salsa ni un solo cantante que se respete tanto por sus letras como el  gran Rubén Blades Bellido de Luna, el abogado de la salsa, el único que con inteligencia a utilizado sus letras para llegar a la protesta social, al clamor del pueblo y del barrio sin tapujos ni doble moral, sin medias tintas y directo a las venas de dictadorzuelos y aprendices de tiranos que tuvimos tantas veces y a las mismas medidas en nuestra Latinoamérica. No hay ni un solo salsero que haya llegado a las clases A y B con solo un disco, solo él, el gran Rubén.

Aquella Latinoamérica que todavía siente que le falta algo, allí aparece Blades para remediarlo todo, con su letra exclusiva y su moraleja siempre con sentido, con la propia ironía que nuestra América nos brinda a diario como ráfagas en cada pueblo, en cada historia, en cada cuento y en cada leyenda que Blades se encarga de conjugar y musicalizar con estilo. Porque él denuncia todo, nunca se calla, más bien dispara cuando debe hacerlo y siempre lo hace certero, en el corazón del desalmado hasta hacerlo caer doblegado, solo con un arma infalible: su voz.

Rubén nació en Panamá el 16 de Julio de 1948, tuvo una infancia normal y llegó a la política gracias a Torrijos hijo, quien le ofreció el puesto de ministro de Turismo de su país por cinco años, sin embargo esto no fue ápice para continuar con la salsa, con la protesta, con el debate que siempre pone sobre la mesa en cada disco, en cada canción.

Con más de 15 discos en su haber, y con la experiencia de haber tocado al lado de grandes de la salsa como Lavoe y Willy Colón, además de pertenecer a la mítica Fania All Stars, y con la gracia adicional de haber grabado e incluido instrumentos de diferentes partes del planeta, de diferentes culturas tales como la gaita, el cajón, entre otros a la salsa, Blades se destila como el mejor exponente vivo, y si es que acaso no de todos los tiempos de este rubro musical.

Su protesta inolvidable de integración que cada semana retumba mi conciencia está en “Buscando América”, un himno para los salseros duros que les gusta la política y sueñan con la utópica imagen de un día verla realizada y progresista, moderna y liberada, independiente y solidaria. Temas como “Tiburón” que se la manda directa al imperialismo de Estados Unidos y su intromisión a los países centroamericanos, historias cotidianas como “Decisiones”, o el tema “Caina” contra la cocaína y las grandes mafias, “Ligia Elena” y “Plástico” contra la oligarquía y el racismo excluyente y absurdo que todavía lamentablemente sigue firme en nuestro continente, “Desaparecidos” y “El padre Antonio y su monaguillo Andrés”, donde acusa con el dedo ensangrentado a las dictaduras militares de todos los países americanos; entre tantos más.

Rubén Blades se ha dado el lujo de cantar al lado de grandes como Sting, Pavarotti, Los Seis del Solar, Son del Solar, Los Fabulosos Cadillacs, Spanish Harlem Orchesta, y decenas más. Además ha participado como actor en cerca de 20 películas y realizado más de 15 producciones como solista.

Para los que crecimos con él en cada fin de semana, en cada pista de baile y que ahora se lo legamos a nuestros hijos por la radio de nuestra grabadora en el coche o en la computadora, nos regocijamos hasta el  éxtasis de saber que una vez más estará en escenario peruano, en el Callao y por su aniversario, faltaba más; para decirnos una vez más que allí está presente, más vivo que nunca, revoloteando a los peruanos y recordarnos que nosotros también somos de carne y hueso y lloramos, reímos, y con la salsa, también sabemos protestar.


Admin · 521 vistas · 0 comentarios
Categorías: LITERATURA
21 Agos 2012 

 

  1. Si hay algo que mi mente mantiene fresco aun a mis 36 años, son aquellas tardes
  2. sabatinas que a fuerza, valentía y un nada ajeno acento porteño disputábamos un
  3. inmisericorde balón entre la pista destartalada de la cuadra tres del jirón California
  4. y la menguante tarde que se aproximaba. Los gritos de juventud, el sueño eterno
  5. de ser inmortal en un gol entre las piedras, los carros del frigorífico que nos
  6. marcaban de vez en cuando entre el pundonor de esquivar al rival y al medio de
  7. transporte. Pero nunca parábamos, el festín deportivo seguía a cuestas entre la
  8. trinchera de seis contra seis que se fusilaban entre remates improvisados y
  9. jugadas que los españoles e italianos admirarían sin desdén, y más allá que
  10. acá, la salsa de Héctor Lavoe discurriendo por la cabeza se confundía con la
  11. bravuconada de una fiel barra de vecinos….
  12. Aquellas tardes en el Callao
  13. no tienen comparación con nada de lo que vino después, ni la silbatina de la
  14. muchachada que se codeaba entre su asfalto buscando protagonismo contra el
  15. barrio contiguo, ni la pollada de la tia de esquina que repiqueteaba la sartén entre
  16. el olor a fritura y la sintonizada clave en salsa de Frankie Ruiz, el paso de
  17. baile único, propio y alucinante que solo nace de la sangre y se va fermentando
  18. con el pasar de los años, y que  dibujaba
  19. la vereda llena de ilusiones y de sentimientos chalacos que solo los que
  20. pisamos sus calles guardamos en el corazón, en la mente y en el espíritu, sí;
  21. aquel espíritu guerrero que empujaba a buscar a otros barrios para hacer
  22. prevalecer nuestra supremacía en sus calles, en esas calles llenas de policías,
  23. de picaroneras, de cevicheras, de chicharrones, de mitos, de leyendas, de
  24. historias contadas por abuelos y abuelas que cantaban el vals en ristre una vez
  25. que el cajón y la guitarra retumbaba desde alguna quinta criolla.
  26. Ese era el Callao, ese es mi
  27. Callao,  con el mar a cuestas sobre mi
  28. pecho, con el sol y su brisa llenándome los pulmones de vida, con el disparo a
  29. lo lejano y con el claxon que avisa que hoy habrá guerra, con su olor a gloria
  30. e historia, con el aire lleno de heroísmo que cada noche rumorea el Real Felipe
  31. y que quedo en mis oídos sus fantasmas me dicen que yo también soy digno de sus
  32. tierras, de su estoicismo, del chiflón que improvisa un canto de sirena en sus
  33. madrugadas a dúo con la voz eterna de una vieja radio que va soltando un bolero
  34. de Ralphy Levit o de Pedrito Otiniano desde alguna casa que se amanece cada fin
  35. de semana….
  36. Allí está mi Callao, con las
  37. mismas personas que dejé hace ya 25 años, siguen bailando felices como si fuera
  38. el último día de sus vidas, siguen festejando las ilusiones ensanchadas del
  39. fútbol, el aniversario y el nacimiento de un nuevo chalaco, siguen sonriendo
  40. ante la esperanza de un país mejor que crece y crece y abarca sus muelles y sus
  41. jirones, Vigil, Los Barracones, Puerto Nuevo, Buenos Aires, Saloon y tantos más
  42. que despliegan globos eternos de gritos aguardientosos desde sus ventanas,
  43. sigue allí intacto, tal como lo deje, solemne y achorado, con la última palabra
  44. en los labios y con aquel bendito puerto que cada vez que lo veo, lo huelo, lo
  45. siento y lo toco, me revienta los vestidos y las venas originando en mi un
  46. efecto sentimental que termina con mis lágrimas frente al faro, confundiéndose
  47. entre el sollozo del mar de Grau, que va y viene confuso y bravío, cada vez que
  48. ve a uno de sus hijos, llorar frente a él.  

 



Admin · 527 vistas · 0 comentarios
Categorías: LITERATURA