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Anuncio de los artículos que pertenecen a la categoría: LITERATURA

29 Agos 2012 
Julio Florencio Cortázar Descotte cumple 98 años de eterno resplandor sobre decenas de libros que disfrutamos desde que pegamos el ojo en la primera sílaba. Los cumple en el estertor de una literatura vaga, y muy caída de brillantez en estos tiempos, sin embargo su vasta obra nos ha legado una de los tesoros más extraordinarios de la literatura castellana que admiramos, y que hace que olvidemos la mediocridad de tanta falsa biblioteca.

Julio fue parte esencial del éxito del boom latinoamericano, amante del jazz, cuentista nato que descubre admiración mientras escribe y mientras lo leemos, y un escritor de vanguardia que enaltece los libros de la literatura americana, poeta por antonomasia, quien junto a Borges logró amasar el dúo dinámico que Argentina necesitó para encabezar las letras en esta parte del continente.

Una rara enfermedad que lo acogió de niño le permitió entregarse a los brazos de lo libros más solícitos de aquellos tiempos, libros de todas partes del mundo, pues su padre era diplomático y eso lo llevó a consolidar una alma cosmopolita que abriría paso a su imaginación, una imaginación explícita y llana que le valió liderar los cuentos de la región, con prosa inteligente, acertada, sorpresiva y con finales inesperados que solo Horacio Quiroga había ensayado hasta entonces en esta parte del mundo.

Siendo opositor al peronismo escribe su primer cuento “Bruja”, la cual es publicada en la revista Correo Literario, después de ello, los libros sublevantes de tan apasionada pluma brotarían del intelecto humano y acucioso de su genialidad.

“La otra orilla” sería su primer libro de cuentos, peo es con “Bestiario”, publicado en 1951 que adquiere notoriedad con cuentos como “La casa tomada”, aquel relato fresco y a la vez tenebroso por saber quién o qué habita la casa y que poco a poco van desalojando con paciencia y sutileza a los hermanos, toda una joya literaria. Allí también aparece “Carta a una señorita en Paris”, “Ómnibus”, “Circe” y hasta la propia Bestiario, el signo elegante de una fiera en casa hacienda que escapa y atemoriza a todo lo que la habitan, sin duda, el rostro del suspenso en su máximo esplendor en un cuento corto poco común en Latinoamérica.

En el año 1956 aparece “Final del juego”, dividido en tres partes sublimes, en donde sobresalen para este humilde lector tres cuentos revolucionarios, innovadores y radiantes de una gramática inusual para narrar y efusiva en intelecto y rapidez para colmar al lector de principio a fin: “Continuidad en el parque”, aquel hombre que desesperado llega cada noche a su libro por lograr encontrar el final de la novela que lee y al encontrarse con sus propias circunstancias sentado en el mismo sillón verde gris que va leyendo y con su verdugo subiendo las escaleras tras su espalda, es de antología, mítico y sarcástico al mismo tiempo. En el relato “No se culpe a Nadie”, sobreexpone la simbología y la manera absurda de cómo una persona se queda encerrada y enredada en el cuello de la chompa, para protagonizar un enorme y largo cuento que solo descifra y va contando los pormenores de éste por zafarse de aquella chompa que se vuelve peligrosa al encontrarse frente a las escaleras de su casa, todo un himno literario de oportunidades para describir la corporeidad como palabra y como comunicación con el lector en sintonizado ritmo que atrae de principio a fin. Finalmente “La noche boca arriba”, un suculento encuentro con la realidad y la ficción que va captando al lector sin una pizca de desatención, usando el común flashback y la analepsis para entender que el personaje principal somnoliento por un accidente de motocicleta que sueña una eterna pesadilla en ser la victima de un sacrificio azteca, pero va regresando a la realidad de poco en poco, hasta que al llegar al punto de sacrificio entiende que la realidad es la pesadilla y que su sueño es el accidente de moto actual. Sin duda uno de los mejores cuentos que he leído en mi vida, el cual causa un efecto natural de sentimientos encontrados al terminar de leer algún libro de Cortázar.

Tardaríamos hojas de hojas evocando y describiendo cada concepto y cada símbolo de sus libros y de sus cuentos maravillosos, lo cual evitaría su lectura en usted, afable lector, con lo cual vamos a dejarlo allí. Para curiosidad de los que todavía no han tenido el privilegio de leerlo.

Luego vendrían “La armas secretas”, “Historia de cronopios y famas”, “Todos los fuegos, el fuego”, “La vuelta al día en ochenta mundos”, “Los Premios”, “Rayuela”, ésta última una de las más grandes novelas del siglo XX y que ayudó a fortalecer el boom en nuestra región y la simpatía del mundo hacia nuestra literatura. También podemos nombrar “Octaedro”, “Deshoras”, “El perseguidor”, “62 modelo para armar”, y tantos más.

Julio nos merece solo admiración, un revolucionario de las letras como ya dijimos, y que como tantos escritores tiene códigos y temas constantes a los que recurre siempre en su obra; el box, el jazz, los sueños, las bestias, y sobre todo los personajes míticos que nunca aparecen, se superponen y se alucinan mientras uno lee, pero que Cortázar nunca los nombra, son tácitos, están allí discurriendo entre los personajes con el mismo protagonismo de aquellos inclusive, pero que nunca son descritos en nombres, solo en conceptos e insinuaciones. Eso deriva a un Cortázar que traspasa la genialidad.

Admirador de la revolución cubana como casi todos los escritores de su época, crítico hasta el desdén, didáctico y soberbio por ratos, educador de polendas, músico empedernido, enjundioso y acucioso hasta el extremo. 

Se casó dos veces y la muerte de su última esposa la canadiense Carol Dunlop en 1982 le causó una grande depresión, lo que llevó a su muerte en 1984, precisamente un 12 de febrero victima de la hasta ese entonces insondable leucemia.

Julio Cortázar sigue vivo, está en cada frase que dejó, en cada palabra inteligente, en cada libro suyo que renace en el corazón de los que crecimos con él, admirando su obra, y la literatura que nos envuelve cada noche en sueños furtivos que vuelan por allí esperando obtener la fama y la admiración que solo algunos pueden tener con justicia, como él por ejemplo.

Admin · 721 vistas · 1 comentario
Categorías: LITERATURA
24 Agos 2012 


  No existe en la historia de la salsa ni un solo cantante que se respete tanto por sus letras como el  gran Rubén Blades Bellido de Luna, el abogado de la salsa, el único que con inteligencia a utilizado sus letras para llegar a la protesta social, al clamor del pueblo y del barrio sin tapujos ni doble moral, sin medias tintas y directo a las venas de dictadorzuelos y aprendices de tiranos que tuvimos tantas veces y a las mismas medidas en nuestra Latinoamérica. No hay ni un solo salsero que haya llegado a las clases A y B con solo un disco, solo él, el gran Rubén.

Aquella Latinoamérica que todavía siente que le falta algo, allí aparece Blades para remediarlo todo, con su letra exclusiva y su moraleja siempre con sentido, con la propia ironía que nuestra América nos brinda a diario como ráfagas en cada pueblo, en cada historia, en cada cuento y en cada leyenda que Blades se encarga de conjugar y musicalizar con estilo. Porque él denuncia todo, nunca se calla, más bien dispara cuando debe hacerlo y siempre lo hace certero, en el corazón del desalmado hasta hacerlo caer doblegado, solo con un arma infalible: su voz.

Rubén nació en Panamá el 16 de Julio de 1948, tuvo una infancia normal y llegó a la política gracias a Torrijos hijo, quien le ofreció el puesto de ministro de Turismo de su país por cinco años, sin embargo esto no fue ápice para continuar con la salsa, con la protesta, con el debate que siempre pone sobre la mesa en cada disco, en cada canción.

Con más de 15 discos en su haber, y con la experiencia de haber tocado al lado de grandes de la salsa como Lavoe y Willy Colón, además de pertenecer a la mítica Fania All Stars, y con la gracia adicional de haber grabado e incluido instrumentos de diferentes partes del planeta, de diferentes culturas tales como la gaita, el cajón, entre otros a la salsa, Blades se destila como el mejor exponente vivo, y si es que acaso no de todos los tiempos de este rubro musical.

Su protesta inolvidable de integración que cada semana retumba mi conciencia está en “Buscando América”, un himno para los salseros duros que les gusta la política y sueñan con la utópica imagen de un día verla realizada y progresista, moderna y liberada, independiente y solidaria. Temas como “Tiburón” que se la manda directa al imperialismo de Estados Unidos y su intromisión a los países centroamericanos, historias cotidianas como “Decisiones”, o el tema “Caina” contra la cocaína y las grandes mafias, “Ligia Elena” y “Plástico” contra la oligarquía y el racismo excluyente y absurdo que todavía lamentablemente sigue firme en nuestro continente, “Desaparecidos” y “El padre Antonio y su monaguillo Andrés”, donde acusa con el dedo ensangrentado a las dictaduras militares de todos los países americanos; entre tantos más.

Rubén Blades se ha dado el lujo de cantar al lado de grandes como Sting, Pavarotti, Los Seis del Solar, Son del Solar, Los Fabulosos Cadillacs, Spanish Harlem Orchesta, y decenas más. Además ha participado como actor en cerca de 20 películas y realizado más de 15 producciones como solista.

Para los que crecimos con él en cada fin de semana, en cada pista de baile y que ahora se lo legamos a nuestros hijos por la radio de nuestra grabadora en el coche o en la computadora, nos regocijamos hasta el  éxtasis de saber que una vez más estará en escenario peruano, en el Callao y por su aniversario, faltaba más; para decirnos una vez más que allí está presente, más vivo que nunca, revoloteando a los peruanos y recordarnos que nosotros también somos de carne y hueso y lloramos, reímos, y con la salsa, también sabemos protestar.


Admin · 521 vistas · 0 comentarios
Categorías: LITERATURA
21 Agos 2012 

 

  1. Si hay algo que mi mente mantiene fresco aun a mis 36 años, son aquellas tardes
  2. sabatinas que a fuerza, valentía y un nada ajeno acento porteño disputábamos un
  3. inmisericorde balón entre la pista destartalada de la cuadra tres del jirón California
  4. y la menguante tarde que se aproximaba. Los gritos de juventud, el sueño eterno
  5. de ser inmortal en un gol entre las piedras, los carros del frigorífico que nos
  6. marcaban de vez en cuando entre el pundonor de esquivar al rival y al medio de
  7. transporte. Pero nunca parábamos, el festín deportivo seguía a cuestas entre la
  8. trinchera de seis contra seis que se fusilaban entre remates improvisados y
  9. jugadas que los españoles e italianos admirarían sin desdén, y más allá que
  10. acá, la salsa de Héctor Lavoe discurriendo por la cabeza se confundía con la
  11. bravuconada de una fiel barra de vecinos….
  12. Aquellas tardes en el Callao
  13. no tienen comparación con nada de lo que vino después, ni la silbatina de la
  14. muchachada que se codeaba entre su asfalto buscando protagonismo contra el
  15. barrio contiguo, ni la pollada de la tia de esquina que repiqueteaba la sartén entre
  16. el olor a fritura y la sintonizada clave en salsa de Frankie Ruiz, el paso de
  17. baile único, propio y alucinante que solo nace de la sangre y se va fermentando
  18. con el pasar de los años, y que  dibujaba
  19. la vereda llena de ilusiones y de sentimientos chalacos que solo los que
  20. pisamos sus calles guardamos en el corazón, en la mente y en el espíritu, sí;
  21. aquel espíritu guerrero que empujaba a buscar a otros barrios para hacer
  22. prevalecer nuestra supremacía en sus calles, en esas calles llenas de policías,
  23. de picaroneras, de cevicheras, de chicharrones, de mitos, de leyendas, de
  24. historias contadas por abuelos y abuelas que cantaban el vals en ristre una vez
  25. que el cajón y la guitarra retumbaba desde alguna quinta criolla.
  26. Ese era el Callao, ese es mi
  27. Callao,  con el mar a cuestas sobre mi
  28. pecho, con el sol y su brisa llenándome los pulmones de vida, con el disparo a
  29. lo lejano y con el claxon que avisa que hoy habrá guerra, con su olor a gloria
  30. e historia, con el aire lleno de heroísmo que cada noche rumorea el Real Felipe
  31. y que quedo en mis oídos sus fantasmas me dicen que yo también soy digno de sus
  32. tierras, de su estoicismo, del chiflón que improvisa un canto de sirena en sus
  33. madrugadas a dúo con la voz eterna de una vieja radio que va soltando un bolero
  34. de Ralphy Levit o de Pedrito Otiniano desde alguna casa que se amanece cada fin
  35. de semana….
  36. Allí está mi Callao, con las
  37. mismas personas que dejé hace ya 25 años, siguen bailando felices como si fuera
  38. el último día de sus vidas, siguen festejando las ilusiones ensanchadas del
  39. fútbol, el aniversario y el nacimiento de un nuevo chalaco, siguen sonriendo
  40. ante la esperanza de un país mejor que crece y crece y abarca sus muelles y sus
  41. jirones, Vigil, Los Barracones, Puerto Nuevo, Buenos Aires, Saloon y tantos más
  42. que despliegan globos eternos de gritos aguardientosos desde sus ventanas,
  43. sigue allí intacto, tal como lo deje, solemne y achorado, con la última palabra
  44. en los labios y con aquel bendito puerto que cada vez que lo veo, lo huelo, lo
  45. siento y lo toco, me revienta los vestidos y las venas originando en mi un
  46. efecto sentimental que termina con mis lágrimas frente al faro, confundiéndose
  47. entre el sollozo del mar de Grau, que va y viene confuso y bravío, cada vez que
  48. ve a uno de sus hijos, llorar frente a él.  

 



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Categorías: LITERATURA
19 Jul 2012 


Es muy raro lo que vive Humala hoy en día, normalmente en un primer año de Gobierno siempre las fuerzas están recargadas y las ideas asentadas para enfrentar los cuatro que restan, pero lo que vemos hoy es sui generis y poco visto, un Gobierno cansado, con la lengua afuera y con casi dos gabinetes desaforados abruptamente y desgastados por el punto de quiebre mediático: Las protestas sociales.


En un par de días como máximo tendremos nuevo gabinete, de eso no hay duda, de no hacerlo; estaría condenando a una exangüe continuación sin salida, lo que llevaría a un costo más alto, incluido, una posible vacancia presidencial futura. De allí que los rumores y dolores de cabeza del presidente sea encontrar la opción adecuada
para liderar este flamante gabinete que servirá de balón de oxígeno a Palacio para lo que resta de la administración encomendada.

¿Quién podría salvar a Humala? ¿Su partido? Ya no lo es, hace tiempo rompieron palitos fraternales, además sin cuadros, con una militancia rala y poco disciplinada que partió como estampida toda vez que Lerner dejó el gabinete, poco o nada pueden hacer desde sus espacios técnicos y burocráticos.


¿La izquierda intelectual? Por ahora no, está resentida y con el dedo en ristre agita las masas desde sus claustros, algo que sabe hacer muy bien desde hace cincuenta años, lo malo es que nunca obtiene algo a cambio.


¿La derecha? Lo apoya, lo ha redireccionado en el poder de acuerdo a su semejanza, de allí su cambio abrupto que tanto se le reclama. Pero no queda duda que cuando las “papas quemen” en todas sus dimensiones, lo abandonarán y apoyarán al nuevo actor político que
aparezca como el salvador, no es rumor ni especulación, es la historia que nos da la lección.


Con una Apra debilitada y un fujimorismo neófito todavía en estas lides, la oposición al Gobierno observa con cautela los acontecimientos, sin cansarse, esto debido a que la propia bancada desarmada del nacionalismo paradójicamente, es su mayor oponente. No hay un ejercicio esforzado de la oposición y su adormecimiento y reposo será
clave al momento de reaccionar cuando le toque.


¿Qué debería hacer el Gobierno para salvar la crisis y llegar con tranquilidad hasta el fin de su mandato? Sin duda lo primero es ya inminente: Cambiar el Gabinete, pues Valdés está “chamuscado” y mientras continúe en el mando los radicales no retrocederán. ¿Quién podría sucederlo? Craso dilema para un Gobierno que viró en 360 grados a una circunstancia que la calle se opone. La solución, es tal
vez un personaje neutro que simpatice con los gremios empresariales, y al mismo tiempo haga sonreír al padre Arana, aunque esto último parezca imposible.


Apoyarse en Toledo es sentarse en el resbaladero, pues ni él ni su partido representan a nadie, y lo más probable es que su bancada, tan igual como la nacionalista termine desplegándose hacia nuevos subgrupos que les sirvan de trampolín para el próximo quinquenio. Aún cuando René Cornejo suena fuerte para asumir el premierato (hombre de confianza de Toledo), su pasividad ante tiempos violentos, puede conllevar a una inmediata crisis en pocos meses. Los presidentes regionales ya quedaron descartados según Humala en declaraciones a la prensa, aunque no todo está dicho. La presencia de uno de
ellos en el gabinete, podría darle una tregua razonable para planificar una nueva estrategia, el problema es que valgan verdades, ni uno está a la altura del fajín.


El cambio de Abugattás es importante porque el Gobierno necesita a un parachoques de su nivel, y desde la presidencia del Congreso nada ayuda a Otárola, quien necesita apoyo para defender al Gobierno desde el parlamento, ya que los más experimentados congresistas de esa bancada abandonaron el barco de a pocos ante la crisis.
Lástima que no existan en ese escenario más congresistas del Gobierno que defiendan con uñas y dientes a su  líder,
lo cual debilita una parte sustancial del pulpo sistemático que necesita todo Gobierno para proseguir, su apoyo estratégico desde el Congreso. El recambió le dará pulmones al oficialismo para amortiguar las críticas


Los ministros de economía, turismo y comercio exterior, producción y todo lo que sirva de promoción al país deben continuar, pues su trabajo es impecable hasta el momento.


¿Quién más podría oxigenar este Gobierno? Nadie, solo el mismo Gobierno, con comunicación clara y eficaz. Con las cuentas claras y por supuesto con nuevos rostros que atesoren la crisis.  


Una cosa más, el tema de comunicación con el pueblo de parte del presidente y la “presidenta” Nadine no se debe canalizar solo a través del tuiter, recuérdese que aquél ciudadano de a pie que votó por Humala, con las justas alquila su cabina media hora cada tres
días, para revisar su facebook, y allí si, que Conga se presenta en todas sus dimensiones y en todos sus colores, engordando un resentimiento que podría derivar en un justo reclamo nacional, que por el momento, le es ajeno.  Por lo demás, el 95 % de la población todavía
no accede a estos mecanismos tecnológicos, y solo tiene la televisión, la prensa y la radio, y por ahora, ya sabemos cuál será el titular de mañana, tal vez sea el combate de modelos sin importancia, el nuevo capítulo de Al fondo hay Sitio, o el surgimiento de Ciro Castillo desde su insondable nicho de muerte.
 

 


Admin · 655 vistas · 0 comentarios
Categorías: LITERATURA
07 Jun 2012 

El grito de guerra con el que el profesor Sinesio López concluyó uno de sus celebrados ensayos políticos hace apenas una semana, levantando a la izquierda de todo el país a formar la coalición esperada por muchos años, tal vez haya sido el inicio de una serie de acontecimientos que hacen pensar que la vieja izquierda peruana, busca entrar al juego político por su propia cuenta.


Primero reflexionemos sobre el historial de la izquierda en el Perú, que desde Mariátegui no tuvo otro soberano representante, tal vez porque su adormecimiento filosófico y doctrinal se muestra con taras desde sus orígenes, ya que el amauta se esmero en forjarlo, tal vez cuajarlo, pero no encontró solvencia al ser un remedo burdo del bolchevismo europeo que estaba muy lejano de nuestra realidad en ese entonces, de allí que Haya de la Torre lo haya opacado en definición y conceptualización marxista con la aparición del aprismo como claro competidor social y político de ese entonces.


Volvamos a Mariátegui, éste no rediseñó una izquierda comunista doctrinaria y propia de nuestros orígenes, a pesar de haber interpretado al Perú en siete ensayos formidables, se quedó solo en la gramática, además no tuvo cuadros, lo que desvirtuó sus canteras y se malinterpretó en afables liderazgos oportunistas hasta llegar a los setenta, donde tácitamente apoyo a otros movimientos que gobernaron, pero que nunca logró su objetivo final de un partido, que es el de administrar el poder a través del gobierno. Quizá porque no se lo propusieron, tal vez porque se materializó y fortaleció más en los sindicatos y gremios, en donde tendría su auge en los ochentas.


Allí apareció Barrantes, un hombre simpático que animaba a las masas, modernamente social y con rostro humano ante los focos emergentes y radicales que tomaban el fusil en la sierra, las aulas en los colegios, y las piedras en las universidades.


Aquel grimillón que empezaba a desplazarse resentido hacia Lima y fundaba los asentamientos humanos a base de palo y sudor se entregaban al caudillismo de un Barrantes temeroso, pero posible para la izquierda, sin embargo tampoco resultó, pues la vieja historia de Haya con Mariátegui, valgan diferencias, terminó con un jovencísimo y más convencido Alan García, opacando al popular “frejolito” en las urnas y en las calles. El espacio – tiempo filosófico destruyó el materialismo dialectico cavernario.


Entonces se inició una nueva historia, se dividió en dos partes casi iguales, y las figuras independientes fueron apareciendo en el argot político peruano.


Una parte de la izquierda se volvió intelectual, se recicló en oenegés y comenzó a opinar tras el escritorio y los libros, ya no tenía protagonismo más que académico. La otra facción, aquellos que nunca quisieron dejar el decimonónico discurso bolchevista y trosky revolucionario, moscovita, castrista y maoísta, se enquistaron en los gremios y federados, hasta que Fujimori les apuntó la cabeza con el rifle del ejercito montesinista y los obligó a desmantelarse, a enmudecer en todos sus frentes.


Hubo tantos grupos de izquierda en el Perú que nunca conciliaron un bloque democrático regional, nunca llegaron a consolidarse como alternativa o plataforma creíble entre la sociedad peruana que siempre estuvo de su lado en pensamiento e ideología, no lograron canalizar esas acepciones y romanticismos que el peruano suele entregarles, no se fortalecieron, no se modernizaron, ni mucho menos intentaron reivindicarse, pero peor aún, nunca deslindaron con el terror del senderismo y ni la subversión que nos cogoteaba y ya nos bombardeaba la capital. Su tácita complicidad los desolló en carne y espíritu.


Insólitamente llevaron a Fujimori y Toledo al poder, pero en ninguna circunstancia lograron cogobernar, ni siquiera ser parte del gobierno. Solo con Paniagua algunos academistas ingresaron unos meses y después adiós, pues el tiempo fue muy corto y de transición.


Con Humala la cosa cambió, fueron protagonistas como nunca antes de una campaña electoral recalcitrante, volvieron a las calles, tomaron las ágoras y las tribunas y empezaron el discurso de aquellos años pasados, de aquellos años que se fueron imperecederos y están registrados en la historia del Perú, no aprendieron la lección.


Torpes salieron  a jugar como niños y a recordar que existían, y desearon, estoy seguro, volver a intentar cambiar el país, sin siquiera advertir que habían perdido muchos años sin domesticar sus costumbres radicales, sin cambiar la molotov por la idea, seguían siendo los mismos de hace cuarenta y cincuenta años, y los jóvenes que hoy levantaban la misma bandera, seguían llevando en el brazo el mismo libro confuso de los años treinta. El pueblo le prestó su voto contra el fujimorismo, pero ellos creyeron que el pueblo en verdad les daba la oportunidad porque se lo merecían. Su equivocación les reventó en la cara antes de cumplirse el año de gobierno.


La modernidad nos ha legado temas adaptables a las plataformas de protestas y al ideario común de cualquier pensamiento político trasladado a partido u organización: el medio ambiente, la anti minería, el impacto ambiental y el ecosistema, son puntos clave para impulsar un frente nacional que complote fácilmente contra cualquier gobernante en el momento que desee y que quiera. Pero qué pasa en nuestro país, por qué el poder mediático no confluye ni se asocia a estos. Simple: Los liderazgos regionales no son sólidos, son balbuceantes, es decir protestan pero no aportan ideas, se oponen a todo y no dan tregua, su comunicación llega con piedras y carreteras bloqueadas, y su mayor propuesta empieza con el NO. He allí el dilema de la vieja izquierda que se refugia en vestidos nuevos, pero sigue laxa y aturdida, y sobre todo confusa como hace setenta años.


La derecha que se las sabe todas, y que se viste de cenicienta en la economía, en los medios, en el ejército y en los poderes fácticos que trascienden en el pensamiento del ciudadano, solo espectan con placer como los naipes se van cayendo solos sin necesidad de soplarlos, ante las propias debilidades de la izquierda que no despega ante un sinnúmero de oportunidades que tal vez mañana ya no las tenga.


¿Es el gran momento que espero la izquierda por tantos años? Así es, es sin duda el más exquisito de todos, sin el Apra al frente de la vereda que fue su sombra en toda su historia, con el honor destruido y herido por su propio presidente, con una plataforma de debate y protesta legitima en ciernes, y con un apoyo regional poco común es su mejor oportunidad, quizá el destino terco no vuelva a brindarles esta lista de opciones que deben aprovecharlo de manera conjunta y militante.


¿Pero quién podría liderar esta magnifica batalla? ¿Gregorio Santos? ¿El padre Arana? ¿Los congresistas renunciantes a Gana Perú? Francamente ninguno, solo Humala, pero él, imposible, ya fue secuestrado por la realidad de ser un presidente que debe gobernar para todos los peruanos, y no para un utópico sentimiento que tiene arraigo pero no consolidación. Así es, Humala ya no más levantará el brazo izquierdo de la revolución, por el contrario, su condena sempiterna será el estar sentado en primera fila, al lado de la derecha diabólica que siempre nos gana, disfrutando del imperdible espectáculo de darle la estocada final, a esa pobre izquierda que el recuperó de las cenizas, la engordó, la azuzó, y la ilusionó por enésima vez en la historia del Perú. 


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